sábado, 16 de julio de 2011

Hay un límite ¿Cierto?

Ya van a ser las 4 de la mañana y a mí se me ha ocurrido ponerme a escribir ¿Por qué ese afán? ¿Alguna motivación hay? En realidad sí. Me encuentro conversando con una amiga y ella me ha dado muchas cosas en que pensar.
Les cuento que esta amiga, que solo ella sabe de quien hablo, se encuentra pasando por un mal momento con su pololo. Yo la escucho y la aconsejo en la medida de lo que es necesario.
Muchas de sus frases quedan grabadas en mi mente por lo trascendental y directa que son "él no se toma en serio nuestra relación", "es muy cerrado, no cuenta nada", "es cero empatía".
Me da mucha pena verla a ella sufriendo tanto y, como amigo, como ser empático y, claramente, como ser racional, le sugeriría que se alejara de ese hombre. Sin embargo, es algo que quiero evitar hacer; más que nada porque es un tema de parejas, en los cuales las cosas se complican aun más cuando metes las opiniones de terceros. Entonces, me limito principalmente a escuchar.
Finalmente, hoy le pregunté si lo quería a pesar de eso y me dijo "obvio", con una certeza que me llegaba a sorprender.
"Y siento que eso no es malo" -continua- "porque lo quiero y lo voy a aceptar como es". Debo aclarar que esta frasesita de mujer manipulada no es propia de ella. Al contrario, no me imaginaba jamás que una persona como ella fuera a decir algo así ¿En verdad el amor puede hacer tanto?
Si me preguntan si alguna vez he estado enamorado, mi respuesta es afirmativa. Si me preguntan si actualmente lo estoy, la respuesta es negativa, por lo que quisiera humildemente atribuirme la capacidad de analizar racionalmente esta situación.
Volviendo a la pregunta del párrafo anterior ¿Es capaz el amor de hacer que una persona renuncie a su orgullo propio y la haga ceder en aspectos en los cuales no lo haría con ninguna otra persona? Y aquí surge la pregunta clásica ¿El amor no hace actuar como idiotas? Por mis experiencias personales, puedo dar fe de ello.
Por ningún motivo estoy diciendo que eso esta mal, es decir, el amor mutuo entre dos personas es un sentimiento bellísimo y, a pesar de que también tiene su lado triste, es imposible aceptar que es una de las cosas que más nos mueve en el mundo.
Nos hace querer ser personas distintas, ser mejores personas, ser el ideal.
Pero aquí me encuentro aconsejando a mi amiga, sobre una actitud que ha tomado que, según mi humilde opinión, expresa amor puro, pero peca de inocencia.
El amor es bello, pero debe madurar. Las decepciones amorosas nos frustran, pero nos enseñan. No debemos pasarnos al otro extremo de temerle a enamorarnos o de derechamente renunciar a él, pero si debemos aprender, porque el método del "ensayo y error" es infalible.
De esta forma, nuestro amor madurará y sabremos como actuar frente a situaciones como estas, donde debemos dejar en claro cual es el limite de lo que uno entrega, donde se quitan capas y capas de egoismo, pero apenas se deben tocar las capas de autoestima.
Yo espero que mi amiga sepa tomar una buena decisión. No me consideraría una persona con el conocimiento total de la situación (solo conosco su versión de la historia) ni con la objetividad (me preocupa de sobremanera que no sufra), por lo que no le diré que hacer y dejaré todo en sus manos (como corresponde, por cierto).

Y para despedirme por hoy, quiero decir, que lamento haber tomado tu historia sin permiso y haber puesto en mi blog. Sin embargo, me diste mucho en que pensar y sentí la necesidad de compartirlo.
Espero que todos tus problemas se solucionen pronto, porque quiero verte feliz. Te quiero mucho!

domingo, 10 de julio de 2011

El qué, cómo y cuándo de este blog...

Buenas noches a todos...
Probablemente la mayoría de los que leen esto son personas que me conocen. Mi nombre es José y soy estudiante universitario. Hace unos años dije que jamás me haría un blog, pues no sentía que era posible escribir tan seguido y siempre tener algo novedoso que decir. Además, sentía que uno debe darse el tiempo de decirle estas cosas a las personas cercanas a uno mismo, de modo de obtener una opinión, tan similar o tan distinta a la tuya.
Por esas vueltas de la vida, ahora me encuentro aquí, dándole inicio a un nuevo blog. "Dibujando una línea", tal y como dice el título (también es una canción de Aerosmith, la cual no tendría mucho que ver con esta entrada de todas formas).
Muchas de mis amigos cercanos tienen o han tenido un blog, y los leo cada cierto tiempo. Muchos de ellos tienen cosas importantes que decir sobre temas de contingencia nacional, mientras que otros solo tienen ganas de decirle al mundo quienes son. En cuanto a mi, sólo me interesaría contar algunas cosas que han pasado en mi mente en el último tiempo:
Hace unos meses, me sentía una persona dichosa. No era el mejor hombre del planeta, pero si sentía que era el más feliz. Mis estudios iban bien, mi familia estaba feliz, tenía amigos con quien salía de vez en cuando y, mientras me mantuviera dentro del círculo, no tenía nada más que pedirle al mundo.
Si bien hay muchas de esas cosas siguen dentro de mi vida, han ocurrido hechos que me han vuelto un poco más escéptico (y si no es eso, es porque me estoy volviendo viejo, y eso es solo resultado de la adultez). Me he empezado a cuestionar si esa felicidad podría ser eterna alguna vez, pues la sentía hace unos meses, y la he sentido continuamente durante los últimos años.
Finalmente, saqué por conclusión que uno es feliz cuando se aferra a algo le da esperanzas para seguir con su vida y para hacer algo más que estar recostado todo el día en la cama sin nada más que hacer que mirar como la vida de Facebook avanza cuando uno apreta F5.
Viéndolo de este punto todos tenemos algo en que creer: En Dios, en la familia, en el destino, en el karma, en uno mismo, etc. Todos ellos les dicen a distinta clase de personas "todo va a salir bien" (Cuando apunto a todo esto, intento ser lo más objetivo posible, respetando mis creencias y la de los demás).
¿Y dónde estaban las mías? ¿Por qué me pregunto que hace al mundo moverse mientras yo tengo mi trasero sobre una silla y juego alguna cosa en mi PC? Me preguntaba yo. Entonces, llega el momento en el cual uno deja de excluirse del mundo, sale de ese círculo que me había dado felicidad por un tiempo, pero que ahora se hacía insuficiente, y empecé a escuchar, aprender y leer de la gente.
Muchos amigos, familiares y personas me han ayudado bastante con eso. Es impresionante la cantidad de mundos que uno deja de ver, dado que sólo se dedica a sus intereses personales y a hacer su negocio en esta vida.
Hoy en día no soy la persona dichosa que era hace un tiempo, pero si puedo decir que soy feliz. Y soy feliz, por ser menos ignorante.
Al hacer este blog, vuelvo a lo que decía antes. Tal vez no tendré muchas cosas que decir con el tiempo, pero siempre habrá alguien dispuesto a conocerlas, a estar de acuerdo conmigo y apoyarme, o bién, estar en mi contra y darme su opinión. Sigo prefiriendo las conversaciones con mis amigos, pero no me voy a restringir a eso, dado que pueden existir muchas más personas con las cuales sería bueno dialogar al respecto.
Finalizo esto, esperando que sea leído y escuchado. Es posible que no use demasiado este blog, pero eso no significará que no tenga cosas que decir ni tenga cosas en que pensar.
Muchas personas dicen que, al entrar a la Universidad te abres al mundo y te vuelves alguien distinto. Hace un tiempo me negaba a cambiar mi forma de ser, solo por haber entrado a la Universidad. Ahora digo, que sigo siendo yo, pero tengo una nueva forma de pensar, con la cual puedo llegar más lejos...

Saludos a todos!