Ya van a ser las 4 de la mañana y a mí se me ha ocurrido ponerme a escribir ¿Por qué ese afán? ¿Alguna motivación hay? En realidad sí. Me encuentro conversando con una amiga y ella me ha dado muchas cosas en que pensar.
Les cuento que esta amiga, que solo ella sabe de quien hablo, se encuentra pasando por un mal momento con su pololo. Yo la escucho y la aconsejo en la medida de lo que es necesario.
Muchas de sus frases quedan grabadas en mi mente por lo trascendental y directa que son "él no se toma en serio nuestra relación", "es muy cerrado, no cuenta nada", "es cero empatía".
Me da mucha pena verla a ella sufriendo tanto y, como amigo, como ser empático y, claramente, como ser racional, le sugeriría que se alejara de ese hombre. Sin embargo, es algo que quiero evitar hacer; más que nada porque es un tema de parejas, en los cuales las cosas se complican aun más cuando metes las opiniones de terceros. Entonces, me limito principalmente a escuchar.
Finalmente, hoy le pregunté si lo quería a pesar de eso y me dijo "obvio", con una certeza que me llegaba a sorprender.
"Y siento que eso no es malo" -continua- "porque lo quiero y lo voy a aceptar como es". Debo aclarar que esta frasesita de mujer manipulada no es propia de ella. Al contrario, no me imaginaba jamás que una persona como ella fuera a decir algo así ¿En verdad el amor puede hacer tanto?
Si me preguntan si alguna vez he estado enamorado, mi respuesta es afirmativa. Si me preguntan si actualmente lo estoy, la respuesta es negativa, por lo que quisiera humildemente atribuirme la capacidad de analizar racionalmente esta situación.
Volviendo a la pregunta del párrafo anterior ¿Es capaz el amor de hacer que una persona renuncie a su orgullo propio y la haga ceder en aspectos en los cuales no lo haría con ninguna otra persona? Y aquí surge la pregunta clásica ¿El amor no hace actuar como idiotas? Por mis experiencias personales, puedo dar fe de ello.
Por ningún motivo estoy diciendo que eso esta mal, es decir, el amor mutuo entre dos personas es un sentimiento bellísimo y, a pesar de que también tiene su lado triste, es imposible aceptar que es una de las cosas que más nos mueve en el mundo.
Nos hace querer ser personas distintas, ser mejores personas, ser el ideal.
Pero aquí me encuentro aconsejando a mi amiga, sobre una actitud que ha tomado que, según mi humilde opinión, expresa amor puro, pero peca de inocencia.
El amor es bello, pero debe madurar. Las decepciones amorosas nos frustran, pero nos enseñan. No debemos pasarnos al otro extremo de temerle a enamorarnos o de derechamente renunciar a él, pero si debemos aprender, porque el método del "ensayo y error" es infalible.
De esta forma, nuestro amor madurará y sabremos como actuar frente a situaciones como estas, donde debemos dejar en claro cual es el limite de lo que uno entrega, donde se quitan capas y capas de egoismo, pero apenas se deben tocar las capas de autoestima.
Yo espero que mi amiga sepa tomar una buena decisión. No me consideraría una persona con el conocimiento total de la situación (solo conosco su versión de la historia) ni con la objetividad (me preocupa de sobremanera que no sufra), por lo que no le diré que hacer y dejaré todo en sus manos (como corresponde, por cierto).
Y para despedirme por hoy, quiero decir, que lamento haber tomado tu historia sin permiso y haber puesto en mi blog. Sin embargo, me diste mucho en que pensar y sentí la necesidad de compartirlo.
Espero que todos tus problemas se solucionen pronto, porque quiero verte feliz. Te quiero mucho!